Samuel Eto’o se está pasando de rosca. No por marcar muchos goles y ser letal, no por ser una figura confirmada, tiene el derecho a decir lo que le parezca sin ningún tipo de freno.

Admiro al camerunés como jugador, pero bien haría en aprender moderación, continencia, deportividad a la hora de manifestarse.

Se gusta tanto ante el micrófono casi como cuando lleva el balón en los pies. Samuel, aprende de Ronaldinho, que nunca dice una palabra más alta que otra.

Ronnie es un ejemplo. Nunca lo oiremos decir tonterías. Y lo que ha dicho Eto’o pidiendo una sanción de un año para el campo del Zaragoza está fuera de lugar. Alguien en el club debería de corregir al pichichi azulgrana.

Creo que se le ha subido a la cabeza la popularidad y tanta atención mediática que le están prestando algunos comunicadores y periodistas.

No le ha servido cometer grandes errores como patinar en la celebración de la Liga, escupir a un adversario o meterse con periodistas en una rueda de prensa.

Su representante, José María Mesalles, debería aconsejarle para que no vuelva a decir otra inconveniencia.

Eto’o, lo tuyo es marcar goles y deleitar a los aficionados, pero no digas más tonterías, que nos avergüenzas, por lo menos a mí.