Ojo que juega el Valencia muy ordenado, ojo que lleva una buena ristra de años llevándose puntos. Hay que jugar con cautela y esperar las oportunidades. Más o menos como contra el Chelsea o el Milan, pero hay que evitar hacerlo como contra el Sevilla.

Se supone que estas consideraciones estaban en la mente de los jugadores del Barça, pero la prudencia, quizá excesiva, propiciaba la lentitud, pero también lo propiciaba la tela de araña valencianista. Mucha presión y buenos jugadores para el contragolpe.

Un Barça muy desconocido, atascado, en la primera parte, con pérdidas de balón de Edmílson, Deco (muchas), Xavi… Demasiada obsesión con jugar por el centro en ataque, cierto que algunos pases eran de tiralíneas,con gran precisión pero controlados por los defensas del Valencia, siempre recibiendo ayudas oportunas.

Segunda parte. Electricidad y revulsivo de Iniesta. Profundidad y oportunismo, más ritmo, más presión arriba. Andrés ha cogido la racha, que siga.

Faltó redondear la buena segunda parte, pero Daudén no es el que era y se tragó dos penaltis a Eto’o. Sigo preguntándome: ¿No ayudaba el Villarato al Barça? ¿No era el Madrid el perjudicado? ¿La zamorana del inglés el sábado y el arbitraje de Daudén son obra del Villarato? ¿Qué dirá ahora Alfredo Relaño, el muñidor de la teoría de la conspiración contra el Madrid?

Y noticia. Salió Saviola. Rijkaard hablaba en serio. Si lo lleva no es para hacer teatro.

Salió y a punto estuvo de echar abajo el Camp Nou. Qué cosas. Y yo me preguntaba: ¿Y Gudjohnsen? ¿Ha notado algún bajón en el islandés y por eso saca a Saviola? Porque yo creía que era el último de la fila.

¿Ha reservado al fichaje nórdico para Alemania, como Thuram? No sé, para mí fue extraña la salida del pibito, quizá fuera un intento desesperado de desconcertar al rival y jugar con el efecto sorpresa. De verdad, que bajo los parámetros de Rijkaard, nunca pensé que saldría al campo Saviola.
(La fotografía está extraída de www.marca.com)