Contratiempos. Si no es por el gol de Messi, la sensación sería de desencanto. Mucho infortunio: lesión de Eto’o (puede ser rotura de menisco) que le puede apartar dos meses de los terrenos y gol de Puyol en propia meta, lo que no le suele ocurrir al capitán.

Ronaldinho estuvo esta noche en Bremen prácticamente desaparecido. Para mí hizo de los peores, por no decir el peor, partidos que le recuerdo vistiendo de azulgrana. No le salía nada, ni las faltas, ni las jugadas personales. A Ronie siempre se le espera incluso en los peores encuentros. Hoy no apareció para nada. ¿Necesita descanso?

Messi fue la única chispa, la poca magia que se vio en el campo. Revolucionó el partido de un Barça con muchos problemas: Oleguer notó la falta de ritmo, Motta no sabe marcar y hubo minutos que se jugó en un alambre, los primeros me refiero. Era inexplicable cómo el Barça podía poner en peligro de esa manera su portería. Otro equipo lo hubiera hecho temblar y quizá ahora estaríamos hablando de una castástrofe.

Estaban medio dormidos y cuando despertaron tampoco se vio mucha fluidez. Se sabía que era complicado. Me da miedo pensar que el Barça ha perdido el hambre, porque si eso se une a la lesión de Eto’o y la baja forma de Ronie (esperemos que sea un único partido) sería un mal augurio.

El Barça necesita despertar, si no será inevitable que le den un nuevo meneo. Hay que poner más garra en el campo. Hay que jugar siempre con la misma agresividad que se puso tras el gol encajado. Y en cuanto a Eto’o esperemos que sea más leve de lo que se dice al terminar el partido. Y menos mal que estaba Lionel Messi para levantar el partido. Parecía que se había estancado su progresión y volvió por sus fueros. Que no decaiga.
(La fotografía está extraida de www.vanguardia.es)