Fácil, sencillo, bonito. Toque, clase, movimientos, goles. Buen sabor. La bandera del fútbol atractivo se ha desplegado en Japón. ¿A quién le puede gustar la propuesta de Capello después de ver lo de hoy, que no es nuevo?

Están mentalizados. Quieren ganar el Mundialito. Han salido a por él. Ni jet lag ni leches. ¿El América? Deja jugar, pero tiene técnica, combina bien, aunque hay que reconocer que es algo blando. Pero también sus defectos se vieron más porque tiene delante al Barça.

Tras la exhibición de Ronaldinho, qué jugada la del tiro al larguero, qué taconazos, espuelas: jogo bonito. También jogo bonito el de Deco. Vaya golazo el del portugués. Y no digamos el de Gudjohnsen. Buena combinación y una muy buena ejecución del remate. Es que hasta el perseverante Ezquerro se sumó a la fiesta con dos magníficas intervenciones, que demuestran que no está en el Barça por azar.

Qué volver a decir de Valdés. Siempre atento, siempre sacando la mano. Aunque no sea perfecto, pero su grado de concentración creo que es de Guiness.

Con el 2-0 daba la impresión de que guardaría las espaldas como hizo ante el Werder Bremen. Lo hizo, pero al contraataque terminó de concluir este partido, que la FIFA debería de guardar para enseñar a los niños. Después de ver lo de hoy pienso: Si fuera madridista, no toleraría que me tomaran el pelo con la jaula.

(La fotografía es de AP y ha sido extraída de www.vanguardia.es)