Jugaba el Barça esta mañana la semifinal del torneo de fútbol 7 de alevines, que organiza la fundación El Larguero y retransmite Canal+ y Cuatro, contra la Selección de Camerún.

Era el partido en teoría más interesante. Se enfrentaban los dos equipos que más habían gustado. Y ha sido emocionante en verdad. Primero ha marcado el Barça, que disfruta de un prometedor jugador camerunés como de otros chavales de la tierra con buen futuro. A poco del final ha empatado Camerún, que integra a chavales con impresionante físico y buena técnica, que además están apadrinados por Samuel Eto’o.

Y mientras daban la repetición de ese empate, los chicos del Barça, en una jugada de astucia, resaltada por los comentaristas por la pillería con que había sido ejecutada, han marcado el gol del triunfo, todavía no sé cómo, porque Cuatro no ha pasado nada más que la celebración. El gol no se ha visto. Y eso que ha sido fruto de la pillería, de conocer el reglamento, de si tal y de si cual (hablaban los comentaristas) pero nada, que si quieres arroz Catalina. Ni siquiera hemos visto como entraba el balón. Increíble, con los tiempos tecnológicos que corren.

Luego jugaba el Madrid, que perdió en los penaltis frente al Benfica. Y allí junto al terreno de juego y utilizando todos sus recursos para continuar de presidente, se encontraba el mismísimo Ramón Calderón. Alabado hasta la saciedad por los comentaristas, ha sido entrevistado en mitad del partido por ese futbolista metido a reportero que se llama Raúl, quien no ha tenido ningún sonrojo para llamar “presi” a Calderón.

Dos gestos diferentes. Un gol de la victoria que no se ve y una entrevista agradecida de Cuatro a Calderón. ¿Veo fantasmas o es para pensar que la Brunete existe en los detalles más increíbles?

A las 19.30 el Barça juega la final frente al Benfica. El partido puede ser interesante. Ver a los chavales da mucho gusto y si además son del Barça y juegan bien, mejor.

(La fotografía es de www.fcbarcelona.com)