Perdió el Barça un partido planteado por el Espanyol como una guerra, en bastantes momentos muy sucia. No quito méritos a los periquitos, los méritos limpios, pero no le concedo ni un gramo de elogio a su excesiva agresividad.

Notables agujeros defensivos del Barça. Imperdonable el gol de Tamudo, imperdonable en un equipo grande. No se puede consentir que el delantero centro rival remate solo y a gran distancia de los defensas más próximos como lo hizo el espanyolista en el segundo tanto.

Ronaldinho tenía ganas, pero los defensores periquitos mientras Daudén (qué diferente hubiera sido su arbitraje si acabara de ascender a primera) miraba para otro lado, machacaron su tobillo y lo ataron, con brazos, botas, manos y lo que hiciera falta. Que otros equipos acaben con diez jugadores y el Espanyol termine con once después de la cera que repartió, es una arbitrariedad más del fútbol.

La entrada de Pandiani, jugador que no querían sus compañeros del Depor por su manera de ser, a Iniesta es muy fea, demasiado fea. De Rifle Pandiani, nada. Guarro Pandiani. Esperemos que no sea nada y que si lo es, que sea leve lo de Andrés. En nuestro lado, muy feo también lo de Márquez, que se está acostumbrando a poner los tacos encima de los rivales. Rafa, piensa un poquito, que un día te vas a llevar un susto. A mí no me gusta que en mi equipo jueguen futbolistas que hacen eso.

Admito que hubo penalti, que se comió Daudén, en el área del Barça, creo que de Belleti por empujón y que el Barça estuvo francamente mal, porque no se supo zafar ni salió con los ánimos suficientes para entrar a un partido que era una batalla. Posiblemente, por eso, Rijkaard, metió tanta armada junta. Porque el equipo que acabó fue bastante inusual por no decir extraño.

El gol de Saviola pasa ahora despapercibido casi, cuando si hubiera valido el empate o algo más, aparte de los 6.000 euros que se lleva, estaríamos hablando de la renovación o del rumor sobre su pase al Madrid. Pero todo se andará…

El Barça no está fresco, para aguantar y enfrentarse a rivales que dan la vida por la victoria, así textual, la vida, hay que tener más físico y más presencia de ánimo, más ritmo de balón y muchas cosas más. No me extraña que Rijkaard rompiera el banquillo.

Y tengo que hablar de la retransmisión de la Sexta. Yo defiendo a Andrés Montes. Digo que es bueno que haya otros comentaristas, que es otra forma de narrar los partidos, pero a mí me vale con equipos que no son los míos, para cuando el partido es aburrido pues no me importa que me hable del bocadillo que se ha comido Chapi o que nos canse con que si la vida puede ser maravillosa, pero cuando estás viendo al Barça sinceramente me sobran todos esas chorradas.

Entonces cansa y echas en falta análisis sesudos y los de Salinas, pues aportan bastante poco, para qué vamos a engañar. Me hartó tanto que quité el volumen. Aunque siempre lo prefiero a la Brunete clásica. Contradicciones que hay.